APOCALIPSIS 3:14-22
Llegamos a la última iglesia, la de Laodicea, y quizás sea esta la carta más dura de todas. Esta congregación se veía así misma rica, autosuficiente y sin necesidad de nada. Jesús la describe como desventurada, miserable, pobre, ciega y desnuda. Su problema no era la falta de recursos, sino la tibieza espiritual, pues habían perdido la pasión y dependencia de Cristo. Este mensaje también nos alcanza hoy, pues es fácil caer en una vida cómoda, y sentir que “estamos bien”, porque tenemos cierto conocimiento, estabilidad y recursos, pero en el fondo se ha perdido el fervor por Cristo.
Hoy es el día para invitarlo de nuevo a reinar en nuestros corazones, dejando toda autosuficiencia y recuperando la pasión espiritual.
OREMOS
Dios, perdóname por confiar en mis propias fuerzas. Renueva mi fervor y mi pasión por tu presencia. Amén.
FRASE
Creer que estás bien, puede ser tu mayor peligro.