1 SAMUEL 16:11
Muchas veces la vida puede hacernos sentir invisibles. Tal vez algunos no reconocen tu esfuerzo, o quizás tu trabajo pasa desapercibido. Pero en la historia David, Dios nos recuerda que Él nunca olvida nuestro nombre. Cuando el profeta llegó a la casa de Isaí, todos los hermanos de David estaban presentes, menos él. Es más, ni siquiera fue considerado, y su nombre no fue mencionado. Y aunque para muchos, David era el menos importante, para el Rey de los detalles, él era el elegido. Dios vio lo que otros no vieron. Recordó el nombre que otros olvidaron mencionar. Y en el momento exacto, hizo que lo llamaran. No sé cómo te sientes hoy, pero si te has sentido invisible recuerda que Dios nunca pierde de vista a quienes el mundo pasa por alto. Él sabe con exactitud dónde estás, y cuándo llamarte.
Porque cuando Dios escribe la historia, ningún detalle se pierde.
OREMOS
Jesús gracias, porque sé que mi vida está bajo tu mirada y tu cuidado. Amén.
FRASE
Dios no solo conoce tu historia; pronuncia tu nombre con amor.
