APOCALIPSIS 3:8
En apocalipsis 3:8, Jesús afirma que la puerta la pone Él, no las circunstancias ni las personas. Es una puerta que nadie puede cerrar, porque responde al propósito de Dios y no al control humano. Dios abre puertas para que avancemos, crezcamos y entremos en nuevos tiempos espirituales. Nuestra parte es confiar, obedecer y caminar por fe. Y es que muchas veces oramos para que Dios abra puertas nuevas, cuando en realidad Él ya las abrió, y ahora nos invita a dar el paso.
Y cuando damos ese paso, nos convertimos en una puerta para otros, mostrando con nuestra vida, que si es posible seguir a Cristo, aun cuando el camino es nuevo.
OREMOS
Señor Jesús, gracias porque Tú abres puertas que nadie puede cerrar. Amén.
FRASE
No te quedes mirando la puerta, crúzala.
