PROVERBIOS 21:24
¿Has notado cómo muchos conflictos no nacen de grandes problemas, sino de corazones que no quieren ceder? El texto de hoy nos muestra que el orgullo vive marcado por la arrogancia y la soberbia, y ese camino inevitablemente produce choques, divisiones y dolor. Y es que el orgullo nos hará hablar sin escuchar, exigir sin servir y defendernos sin amar. En cambio, la humildad abre espacio para aprender, reconciliar y crecer. Todo creyente que sigue a Cristo debe aprender que escuchar es tan importante como hablar y servir es más poderoso que imponerse.
Así que mientras el orgullo endurece el corazón, la humildad lo mantiene enseñable.
OREMOS
Padre, líbrame del orgullo que divide y hiere. Amén.
FRASE
Rechazar la soberbia no es debilidad; es sabiduría.
