PROVERBIOS 21:23
Todos hemos experimentado cómo una sola palabra, puede construir o destruir. Y es por esa razón que el proverbio de hoy nos recuerda que quien cuida su boca y su lengua se protege así mismo de muchos problemas. Las palabras no son inofensivas, pues revelan lo que hay en el corazón y marcan el rumbo de nuestras relaciones. Así que antes de responder, corregir o expresar una opinión, la Biblia nos invita a filtrar nuestras palabras por el amor y la verdad de Dios. Hablar con sabiduría no significa callar siempre, sino saber cuándo, cómo y con qué intención hablar.
Cuidar nuestra boca protege nuestro testimonio y honra al Señor en cada conversación.
OREMOS
Dios, guarda mi boca y dirige mis palabras. Amén.
FRASE
Cada palabra deja una huella.
