PROVERBIOS 21:3
Sabías que Dios no se agrada solo de actos religiosos, sino de vidas que reflejen su corazón. Y es que podemos cantar, servir, asistir a la iglesia… pero si nuestra vida diaria no muestra justicia, amor, integridad y compasión, estamos lejos de lo que Dios realmente quiere. Él se agrada cuando tratamos bien a los demás, cuando actuamos con rectitud, cuando somos honestos aun cuando nadie nos ve, cuando defendemos lo correcto, cuando perdonamos, cuando amamos con hechos y no solo con palabras.
La verdadera fe no solo se practica, se vive. El proverbio de hoy nos llama a tener una fe auténtica, visible y práctica.
OREMOS
Dios, ayúdame a tratar a las personas como Tú las tratarías, con amor y justicia. Amén.
FRASE
Cuando el corazón no está sometido a Dios, cualquier sacrificio pierde su sentido.
