ROMANOS 12:3-5
El versículo de hoy nos recuerda que no fuimos diseñados para vivir solos, ni para funcionar de manera independiente, pues cada creyente, forma parte de un solo cuerpo, y este cuerpo solo puede avanzar cuando hay humildad, reconocimiento mutuo y unidad. La fe no se mide por cuán visible son nuestros dones, sino por la capacidad de usarlos con un corazón humilde. En un mundo que exalta el individualismo, Dios nos llama a recordar que necesitamos a otros tanto como ellos no necesitan a nosotros. Nadie lo tiene todo; nadie puede hacerlo todo; pero juntos, somos completos en Cristo.
Somos diferentes, sí, pero formamos un mismo cuerpo bajo un mismo Señor.
OREMOS
Dios, dame un corazón humilde, que busque la unidad y que no se deje llevar por el orgullo. Gracias por llamarme a formar parte de Tu cuerpo. Amén.
FRASE
La unidad no es fácil, pero es la forma en que el mundo ve a Cristo más claramente.
