GÉNESIS 1:1-3
Antes de todo, había nada. No había forma, ni materia, ni posibilidad… solo Dios. Y desde ese “cero absoluto”, Su voz rompió el silencio y dio inicio a todo lo que hoy existe. Esto nos enseña que Dios no necesita recursos materiales para crear; pues Su palabra es más que suficiente. Y cuando Él habla, lo que no existía comienza a ser. Sé que hay momentos donde podemos sentir que no queda nada: fuerzas agotadas, sueños rotos, caminos cerrados. Pero así como al principio, el Espíritu de Dios sigue moviéndose sobre lo que parece muerto. Y cuando Él dice “sea”, las tinieblas retroceden.
No necesitamos entender cómo lo hará; solo debemos creer que Su voz puede traer luz a cualquier escenario, incluso aunque no haya nada.
OREMOS
Padre, ayúdame a confiar en Ti en los momentos de vacío y desorden, sabiendo que no necesito recursos, solo Tu palabra. Amén.
FRASE
De la nada, Dios lo hace todo…
