JOB 12:7-10
Llegamos al final de esta hermosa serie, espero haya podido aprender hermosas y profundas lecciones en cada una de estas criaturas. Recordando que cada ser viviente nos reflejó un aspecto del Reino, en trabajo, fe, pureza, humildad, esfuerzo, obediencia y esperanza. Aprender de ellos no es adorar la creación, sino reconocer al Dios que se revela a través de ella. Pues aun en lo pequeño y lo simple todo tiene una enseñanza para el alma atenta.
Así que si escuchamos con el corazón, las voces del campo, del cielo y del mar, nos hablarán del amor y la soberanía de nuestro gran Dios.
OREMOS
Padre Creador, enséñame a aprender de lo pequeño, a admirar lo grande y a reconocer que todo existe para glorificarte. Amén.
FRASE
El cielo y la tierra predican sin palabras, pero hablan del mismo Dios.
