EL OSO

2 REYES 2:24

El pasaje del oso y los muchachos que se burlaron del profeta Eliseo puede parecer duro, pero revela una verdad profunda, Dios es santo y su nombre merece respeto. El oso, en este contexto, se convierte en símbolo del juicio y de la justicia divina, recordándonos, que lo sagrado no puede ser tomado a la ligera. Y es que vivimos en tiempos donde lo santo es objeto de burla, lo espiritual se trivializa y el temor de Dios se diluye. Este oso nos recuerda que el Dios que perdona también disciplina. Y que el respeto a Su Palabra es señal de sabiduría.

Cuando el corazón honra a Dios, no por miedo, sino por reverencia, Su presencia nos protege del juicio. 

OREMOS

Padre, guarda mis labios de la irreverencia, y mi corazón de la indiferencia. Amén.

FRASE

El temor de Dios es la frontera que protege mi alma.

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