MATEO 21:19
La Higuera simboliza la prosperidad y el bienestar de Israel. En una oportunidad, Jesús se acercó a una higuera llena de hojas, pero sin fruto, y la maldijo. Este acto no fue un simple gesto, sino una poderosa lección: Dios no se complace en las apariencias externas, sino en un corazón obediente y en frutos que reflejen una vida transformada. La higuera con hojas, pero sin frutos, representa al creyente que muestra religiosidad, pero carece de obediencia real.
Pidamos al Señor que nos ayude a vivir una fe genuina, que dé frutos de obediencia y amor, no solo apariencia. Y que nuestras acciones, palabras y carácter reflejen la vida de Cristo en nosotros.
OREMOS
Padre, que nunca me conforme con aparentar, sino que pueda dar fruto verdadero, que honre tu nombre y muestre que tu vida fluye en la mía. Amén.
FRASE
Las hojas hablan de apariencia, pero el fruto habla de Cristo en nosotros.
