GÉNESIS 2:9
En el versículo de hoy leemos que Dios plantó en medio del huerto el árbol de la vida. Este árbol simboliza la fuente de vida y comunión plena con Dios. Con la entrada del pecado, el acceso fue cerrado, pero en Cristo se abre nuevamente la puerta a la vida eterna. Este árbol no es solo un recuerdo del Edén perdido, sino una promesa cumplida en Cristo y una esperanza futura en el paraíso. Pero sin Cristo, nuestras fuerzas se secan; con Él, florecemos en plenitud.
Así que nuestra verdadera esperanza no está en lo pasajero de esta tierra, sino en la vida eterna que fluye de Jesús, fuente inagotable de vida.
OREMOS
Jesús, gracias, porque Tú eres el verdadero árbol de vida. Que mi vida florezca aquí en la tierra y tenga fruto para la eternidad. Amén.
FRASE
Cristo es la raíz de mi eternidad.
