SALMOS 96:12
Desde el principio hasta el final de la Escritura, los árboles aparecen como símbolos cargados de enseñanza. El árbol de la vida, el cedro del Líbano, la vid y muchos otros árboles son mencionados y no por accidente, sino que Dios los usa con el fin de enseñarnos que la vida espiritual, al igual que un árbol, necesita de raíces profundas en la Palabra, crecimiento constante en el Señor, y fruto que bendiga a otros. ¿Cómo están tus raíces espirituales? ¿Estás creciendo en dirección a la luz de Cristo?
Así como un árbol necesita agua, nuestra vida necesita de la Palabra y de la presencia de Dios para permanecer firme.
OREMOS
Señor, haz que mi vida esté firmemente enraizada en Ti, buscando Tu Palabra y dando frutos a los que me rodean. Amén.
FRASE
Un corazón enraizado en Dios dará fruto en cualquier estación.
