SALMOS 46:2-3
El salmista nos recuerda que nuestra confianza no se basa en la estabilidad del mundo, sino en la firmeza de Dios, quien sigue siendo nuestro amparo y fortaleza. El “aunque” en este pasaje, nos enseña que las circunstancias más caóticas no tienen la última palabra. Y cuando todos se estremece, Dios sigue siendo nuestra Roca firme. Así como los israelitas confiaron en Él en medio de guerras y peligros, hoy nosotros también podemos descansar en la certeza de que Su presencia es un refugio que jamás será movido.
Te invito para que experimentes la paz, aun cuando todo a tu alrededor parezca inseguro, porque Su amor nos guarda en lo secreto de su presencia.
OREMOS
Señor, fortalece mi fe para descansar en tu fidelidad y no en lo que veo. En ti estoy firme. Amén.
FRASE
Aunque todo caiga, mi fe descansa en Él.
